La educación digital ha prometido cerrar desigualdades, pero en México la brecha tecnológica aún deja fuera a millones. ¿Estamos preparando a los jóvenes para el futuro o perpetuando un nuevo tipo de exclusión?
La educación digital ha prometido cerrar desigualdades, pero en México la brecha tecnológica aún deja fuera a millones. ¿Estamos preparando a los jóvenes para el futuro o perpetuando un nuevo tipo de exclusión?